La agencia fundada por Jesús Lobo representa a perfiles especializados en coreografía, cuerpo y puesta en escena para proyectos audiovisuales, musicales, publicitarios y de marca
BLACKOUT nace como una agencia especializada en representación de talento, dirección de movimiento y desarrollo de proyectos artísticos para los sectores audiovisual, publicitario, musical, escénico y de marca. La agencia, fundada por Jesús Lobo, acaba de lanzar su nueva web como espacio de presentación de su roster, sus colaboraciones y sus últimos trabajos.
El movimiento no es solo un recurso que acompaña una pieza audiovisual, una campaña o un espectáculo, sino un lenguaje capaz de definir su identidad. Desde esa posición, BLACKOUT busca conectar a creadores especializados en cuerpo, coreografía, puesta en escena y dirección artística con productoras, agencias creativas, marcas, festivales, compañías escénicas y artistas.

La agencia llega al mercado con un primer grupo de perfiles vinculados a la música, la moda, el audiovisual y los grandes formatos en directo. Junto a Jesús Lobo, que ha trabajado en proyectos asociados a nombres como Emilia Mernes, Peggy Gou o Paris Hilton, el roster inicial incluye, entre otros, a Xelyna, Marshall, Javi Berga, Pastor Obiang y Maria Salayet, perfiles relacionados con trabajos para artistas como Will Smith, Aitana, Bad Gyal, Rels B o Lola Índigo.
BLACKOUT se presenta además con proyectos recientes desarrollados para clientes como Experientia Group, dentro del Cupra Opening Show de la Copa del Rey de fútbol 2026, Balich Wonder Studio o Provalliance. Su actividad se situará en un territorio híbrido entre la representación artística, la dirección conceptual y la producción escénica, con especial atención a proyectos donde el cuerpo y el movimiento forman parte central del relato visual.

La aparición de la agencia responde a una transformación más amplia de la industria creativa, donde la frontera entre videoclip, show en directo, campaña de marca, pieza audiovisual y experiencia escénica es cada vez más difusa. En esa intersección, la dirección de movimiento ha ganado peso como disciplina capaz de dar coherencia formal a proyectos que ya no dependen solo de la imagen, la música o la dirección de arte, sino también de cómo se comportan los cuerpos dentro de una escena.
BLACKOUT quiere ocupar ese espacio desde una estructura específica de representación y acompañamiento creativo. Su objetivo es profesionalizar un ámbito que en España ha funcionado muchas veces de forma fragmentada, apoyado en coreógrafos, bailarines, directores artísticos o asesores de movimiento incorporados proyecto a proyecto, pero sin una plataforma especializada que articule talento, industria y creación contemporánea.



