



Los últimos tiempos ha sido pródigos en canciones que asumen y explican sin pudor nuestra vulnerabilidad, hechas para ser disfrutadas en un ámbito teórica – y paradójicamente – tan alegre como una pista de baile. Estas son algunas de las mejores.
Moverse en la pista de baile con los ojos vidriosos. ¿Es eso posible? Por supuesto que sí. Los sad bangers son esas canciones que, siendo pensadas para los clubs y discotecas, ilustran historias de zozobra sentimental, amores no correspondidos, corazones solitarios o travesías emocionales que, bajo su aparente euforia, esconden un pozo de amargura.
Es un tipo de canción que no es nueva: desde los tiempos de Billie Holiday hasta la era disco, fueron proliferando composiciones que plantaban cara a la adversidad con el corazón en un puño, provocando una catarsis que era, al mismo tiempo, auto afirmación desde la sensación de liberación suprema que representa bailar como si no hubiera un mañana. ¿Quién no lo ha sentido alguna vez en sus propias carnes?
Sin embargo, la última década, la que va desde 2010 hasta este 2021, ha sido el tiempo en el que estas canciones para bailar con lágrimas en los ojos han proliferado como expresiones plenamente de nuestro tiempo. Una forma de encapsular en la magia de tres minutos y pico toda la melancolía, las vulnerabilidades y las llagas emocionales de una música pop que, desde Ariana Grande a Mark Ronson, pasando por Lady Gaga, Lorde, Björk y muchos otros nombres que no aparecerán en esta lista aunque podrían, lleva ya un tiempo mostrando sin pudor toda su humanidad. En toda su complejidad.
Esta es nuestra lista de diez sad bangers esenciales. Seguramente ampliable a muchos otros títulos. Seguro. Pero compuesta por melodías fundamentales para entender esta especie de género no escrito. Bailadla y lloradla todo lo que necesitéis.
1- ABBA – «Dancing Queen» (1976)
La madre del cordero. O de todas las canciones para bailar con el lagrimal al límite del desborde. Bueno, vale, junto al «I Will Survive» de Gloria Gaynor, aunque esa llegó en 1978. Un par de años después de ganar Eurovisión, ABBA triunfaban en todo el planeta con una canción que expresaba como pocas la mezcla de ilusión, euforia y también una pizca de melancolía de una cría de 17 años que se convierte en la reina del baile.
Seguramente sin saberlo, inauguraban toda una saga de sad bangers (décadas antes de que se utilizara el término), en la que la escuela sueca de la que ellos procedían ha jugado un papel esencial.
2 – Ultravox – «Dancing With Tears In My Eyes» (1984)
¿Fueron los primeros en describir con palabras el sentimiento del sad banger antes de tener nombre? Seguramente. Fue un éxito en media Europa, punta de lanza de Lament (Chrysalis, 1984), el séptimo álbum de la banda, ya entonces liderada por Midge Ure. Una canción apasionada, grandilocuente, dolida. La gran paradoja es que fuera abordada en directo en el mítico Live Aid, en Wembley, en 1985. Bailar (y llorar) pegados sí es bailar. Claro que sí.
3 – Pet Shop Boys – «Always On My Mind» (1987)
Elvis Presley popularizó la original en 1972, pero los Pet Shop Boys le dieron una nueva dimensión en 1987. Tenían que ser ellos. Los maestros supremos a la hora de fundir drama y ligereza, tremendismo y frivolidad, hondura y banalidad. Los mejores alquimistas a la hora de combinar morriña y entusiasmo, aflicción e irreprimibles ganar de liberarse y bailar. Referencia absoluta.
4 – Womack and Womack – «Teardrops» (1988)
En apariencia, no es una canción desgarradora, ni desesperada ni que exhale un despecho como para cortarse las venas. Ni mucho menos. Es elegante, seductora, nada estridente. Pero su letra lo dice todo: «Huellas en la pista de baile, que me recuerdan a ti, lágrimas en mis ojos». No es de extrañar que Elton John, k.d lang o The xx – una de las mejores factorías de sigilosos sad bangers de la última década – la hayan versionado.
5 – LCD Soundsystem – «All of My Friends» (2007)
La nostalgia por esa juventud que se escapa entre los dedos, desde la perspectiva de alguien que se acerca a los cuarenta – James Murphy tenía entonces 37 – es el tema central de esta fantástica canción de LCD Soundsystem, deudora de New Order y de The Velvet Underground. Es, además, una de las pocas visiones netamente masculinas en este género no escrito de las canciones para llorar con lágrimas en los ojos.
6 – Robyn – «Dancing On My Own» (2010)
Vuelta a la factoría sueca. Quienes hacemos ¡Mússica! pudimos ver a Robyn por primera vez en directo teloneando a Madonna en España en 2008. Poco podíamos imaginar entonces que se convertiría en la estrella que es hoy en día, gracias sobre todo a esta «Dancing On My own», que reivindicaba la autoestima de una mujer que baila sola en una discoteca mientras ve a su ex amante con otra mujer. Empoderamiento femenino para uno de los sad bangers totémicos de la década pasada.
7 – Sky Ferreira – «Everything is Embarrasing» (2012)
Celebrada como una de las mejores canciones de la década pasada por varios medios especializados, esta magnífica muestra de congoja digital para bailar con el corazón encogido situó a la norteamericana Sky Ferreira en la órbita de los valores más cotizados del pop internacional. Fantástica, se mire como se mire. Se baile como se baile. Se llore como se llore.
8 – Katy B – «Crying For No Reason» (2014)
Katy B fue una de las jóvenes estrellas que emergieron desde el pop de consumo británico durante la década de los 2010. Desde que fue nominada al Mercury Prize en 2011, se consolidó como una presencia habitual en la mayoría de festivales europeos. Aquí la pudimos ver alguna vez en el FIB, sin ir más lejos. Esta «Crying For No Reason» reivindicaba el derecho a desahogarse mediante el llanto en la pista de baile, incluso si los motivos para ello no están del todo claros.
9 – La Roux – «Let Me Down Gently» (2014)
En la estela de Madonna, Robyn y demás mujeres afiliadas a ese synth pop de alto voltaje emocional que no teme hablar de sus vulnerabilidades y zozobras emocionales, emergió también la figura de la británica Elly Jackson, La Roux. Esta es otra estupenda canción, de las que definen la sensibilidad de toda una época.
10 – Lykke Li – «So Sad, So Sexy» (2018)
Seguro que a la sueca Lykke Li la conocéis mucho más por su celebérrimo «I Follow Rivers» (2011) que por esta canción, pero hemos decidido incluirla justo al final de la lista porque su rebaja de tempo y su tono, más bien bajonero, son perfectos para rematarla como se merece.