Sónar 2026 ha concluido su 33ª edición con más de 100 actuaciones y actividades repartidas por Barcelona, un nuevo formato concentrado en Fira Gran Via, Sónar+D en Llotja de Mar, el regreso de Sónar Kids en el Parc del Fòrum y una programación encabezada por The Prodigy, Skepta, Charlotte de Witte, Cabaret Voltaire, Kelis, WhoMadeWho y Modeselektor

Celebrado entre el 18 y el 21 de junio, el festival ha funcionado este año con un formato rediseñado. La programación musical se ha concentrado en Fira Gran Via, con cuatro escenarios el jueves y seis el viernes y el sábado, tres de ellos al aire libre y tres interiores. A partir de ahí, Sónar ha extendido su actividad a otros puntos de la ciudad: Sónar+D en Llotja de Mar, Sónar Kids y Sónar District en el Parc del Fòrum, OFFSónar en el Poble Espanyol y la colaboración con Moog en el Raval.
La jornada del jueves 18 de junio abrió la edición con Cabaret Voltaire, Arp Frique & The Perpetual Singers, Metrika, Loli Zazou, MERCÈ presents SHOW SIMULATOR, STOOR Live, Boys Noize, KETTAMA, Daniel Avery y Chris Stussy. El viernes 19 concentró actuaciones de Skepta, Charlotte de Witte, Kelis, Daito Manabe, Miss Bashful y Ani in the Hall present Intel·ligència Romàntica. El sábado 20 cerró la programación principal con The Prodigy, WhoMadeWho, Namasenda, ROLROLROL, Takuya Nakamura, Joy Orbison y Modeselektor, entre otros nombres.

Uno de los gestos más significativos de esta edición ha sido la recuperación de SonarCar como espacio circular y extendido a través de STOOR Live, el proyecto liderado por Speedy J. La propuesta convirtió el escenario en una sesión de improvisación electrónica en 360º, con artistas situados en el centro de la pista y el público rodeando la acción. Cada jornada tuvo invitados distintos, entre ellos Colin Benders, Nadia Struiwigh, Reeko,VRIL, FJAAK, KiNK, Nene H, Dasha Rush, Luke Slater, Mathew Jonson y Ø [Phase].

Sónar+D ha sido una de las piezas que más ha cambiado en esta edición. El encuentro estrenó sede propia, tickets independientes desde 15 euros y un formato de dos días con horario continuo de 10.00 a 21.00 h. La gestión pasó a estar íntegramente en manos de la Fundación Sónar, entidad sin ánimo de lucro, y el programa se organizó con una identidad más autónoma respecto al festival musical.
El planteamiento giraba alrededor de una idea central: pasar del consumo pasivo de la tecnología a una participación activa. En lugar de limitarse a presentar herramientas o tendencias, Sónar+D propuso discutir cómo convivir con la automatización, la inteligencia artificial y la cultura en pantalla desde la creación, la crítica y la práctica artística.

El programa se articuló en torno a tres ejes: AI & Music, Beyond the Screen y Digital Gardens and Dark Forests. AI & Music abordó el escenario post-IA en la música, con nombres como Daito Manabe, François Pachet, Nao Tokui, Anna Xambó o Rob Clouth, además del proyecto Piano & AI, en el que el pianista Ignasi Terraza tocó junto a un sistema de inteligencia artificial desarrollado por Philippe Salembier.
Beyond the Screen se centró en cómo devolver presencia física, cuerpo y materialidad a la creación digital. En esa línea aparecieron niceaunties, Keiken, Mónica Rikić, Roxanne Harris, Eneritz Tejada, desilence y The Glad Scientist, entre otros perfiles vinculados a la performance, la programación creativa, la robótica, la visualidad expandida y las prácticas digitales más allá de la pantalla.

El tercer bloque, Digital Gardens and Dark Forests, situó el debate en un terreno más estructural: cómo pensar otros modelos de internet frente a la vigilancia, las métricas, las plataformas comerciales y la economía de la atención. En este apartado participaron Yancey Strickler, Joana Moll, Mindy Seu, 0xSalon, Chia Amisola, Mario Santamaría y Eugene Healey.

La edición también ha marcado el regreso de Sónar Kids, en el Parc del Fòrum dentro de Sónar District. El programa familiar recuperó la voluntad de acercar la música, el sonido y la creatividad a niños y familias, con actividades pensadas para experimentar, escuchar y participar desde edades tempranas. En el mismo espacio, Sónar District amplió la programación con Solid Grooves, Metamorfosi de Joseph Capriati y You&Me de Josh Baker.
OFFSónar volvió a ocupar el Poble Espanyol con una programación paralela que ha incluido propuestas como Rampa & Adam Port, X by Adriatique, Baddest Behaviour de Mau P, Lone Romantic de Maceo Plex, Fuse London, Mochakk Calling y elrow. A esa expansión se sumó la colaboración entre Sónar y Moog, que celebraron el 30º aniversario del club del Raval con cuatro noches de programación comisariada junto al DJ y productor barcelonés Angel Molina.

La edición de este año deja una lectura amplia. Sónar ha vuelto a situar la música electrónica en el centro, pero la ha acompañado de una programación cada vez más vinculada a la inteligencia artificial, las instalaciones interactivas, las comunidades digitales y los nuevos formatos de club. No es un cambio repentino, sino una evolución reconocible en la trayectoria del festival, que este año se ha hecho más visible por la distribución de sedes y por el peso de Sónar+D.



