Rodrigo Cuevas lanza Manual de Belleza, un álbum de diez canciones coproducido junto a Eduardo Cabra y grabado entre San Juan de Puerto Rico y Madrid. El trabajo, que cierra la trilogía iniciada con Manual de cortejo y continuada con Manual de romería, reúne tradición oral, electrónica, bolero, tonada y una larga lista de colaboraciones
Manual de Belleza es el nuevo disco de Rodrigo Cuevas y, también, su tercer “manual”. El álbum llega después de Manual de cortejo y Manual de romería y se presenta como un repertorio de diez temas en el que el artista asturiano amplía su cruce habitual entre raíz, imaginación escénica y pop contemporáneo. RTVE lo define como un trabajo “luminoso, irónico, popular y muy personal”, mientras que la presentación oficial del disco lo plantea como una búsqueda de la belleza en lo cotidiano y en lo inesperado.
El disco está coproducido por el propio Cuevas y Eduardo Cabra, y se ha grabado entre La Casa del Sombrero, en San Juan de Puerto Rico, y 5020 Studio, en Madrid. En el plano sonoro conviven voces muy presentes, instrumentación tradicional, cuerdas, vientos, percusiones, programaciones y sintetizadores, con mezcla de Fab Dupont desde Nueva York y mastering de Diego Calviño en Buenos Aires.
Entre sus canciones aparecen varios de los avances ya conocidos. «Un Mundo Feliz», junto a Massiel, abrió el camino del álbum; después llegaron «Sácame a bailar», con Ana Belén, «Asturcón», con Zahara y Martí Perarnau IV, y «Una Muerte Ideal», con Grande Amore y Mapi Quintana, presentadas además dentro del corto Llagares, con Rossy de Palma como figura conductora.
Dentro de ese recorrido, el disco incorpora materiales y tradiciones distintas. La presentación oficial destaca el bolero de «Xardineru», el romance de «La hermana cautiva», vinculado a una versión conservada por Concha i Clara en Cangas del Narcea, y la reinterpretación de «El pañuelín», popularizada por José González El Presi y reformulada aquí con Tarta Relena.
Manual de belleza se mueve entre la fiesta, el deseo, la tradición y el presente, y refuerza la línea de Rodrigo Cuevas como una de las voces más singulares de la música española reciente.



