La compositora asturiana Lorena Álvarez firma la nueva sintonía de Deforme Semanal con una versión libre y bailonga de Send Me No Flowers, el clásico popularizado por Doris Day. La canción, rebautizada como No me mandes flores, llega acompañada del anuncio de nuevas fechas de directo.
Durante nueve temporadas, Deforme Semanal, uno de los podcast más escuchados de nuestro país y ganador de dos premios Ondas, abrió cada episodio con la melodía original de Send Me No Flowers. Tras escuchar esta sintonía una y otra vez, las artífices del podcast, Lucía Lijtmaer e Isa Calderón, le encargaron a Lorena una versión para refrescar un poco la remilgada melodía.
El resultado no es una versión al uso. Lorena Álvarez acelera el tempo, introduce una cadencia cercana a la rumba y traduce la letra al castellano desde un lugar muy distinto al original. Donde la canción de Hal David y Burt Bacharach hablaba de una mujer abandonada que acepta su pérdida con resignación, No me mandes flores corta por lo sano. El giro final elimina cualquier rastro de sumisión romántica y convierte la despedida en afirmación.
La elección no es casual dentro del recorrido de Lorena Álvarez. Desde sus primeros trabajos hasta El poder sobre una misma, su disco más reciente, la compositora ha construido una obra que dialoga con el folclore. Sus canciones tienden puentes entre tradición, ironía y presente, con una forma de escribir que huye tanto del academicismo como del cinismo. Aquí vuelve a hacerlo, usando una melodía reconocible para cuestionar el relato que arrastra.
La producción corre a cargo de la propia Álvarez junto a Juan Torán, con un planteamiento sencillo y funcional. Voz, guitarra, teclados y percusión sostienen una canción que busca claridad. La reinterpretación funciona justamente porque no intenta modernizar el tema a la fuerza, sino replantear su sentido.
En paralelo al lanzamiento, Lorena Álvarez ha anunciado nuevas fechas de directo. Actuará el 7 de febrero en el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque de Madrid, con una segunda sesión ya agotada, y el 14 de febrero en el C.A.T. de Barcelona, donde quedan las últimas entradas disponibles. Con esta versión, la compositora suma una pieza más a un repertorio que sigue creciendo.



