
Miles de personas lo aborrecen, pero el género nacido en Puerto Rico hace casi dos décadas acumula una serie de discos cuya calidad trasciende etiquetas y merece una escucha sin prejuicios.
Es facilón. Machista. Vulgar. Denigrante. Procaz. Música de usar y tirar. Eso dicen miles, quizá millones de personas acerca de él. Pero son más aún los millones que lo consumen sin pedir disculpas por ello. Basta echar un vistazo a las principales plataformas de streaming o a las de videoclips. O a los carteles de los festivales más concurridos del mundo. O a las últimas compañías que frecuentan algunas de las más grandes estrellas del pop mundial de las últimas décadas, casi siempre en forma de colaboraciones.
Sin ir más lejos, si ha habido una canción del verano de 2021 (o lo más parecido a eso que entendíamos como canción del verano), esa ha sido «Todo de ti», del puertorriqueño Rauw Alejandro. Una canción omnipresente, algo que tiene un mérito aún mayor si tenemos en cuenta que vivimos en un momento en el que la atomización de las audiencias dificulta más que antes la difusión indiscriminada de cualquier música. Al igual que lo fue el «Despacito» de Luis Fonsi y Daddy Yankee hace cuatro años.
Algunos de los sonoros reproches que se le hacen al reggaeton, un género nacido en los barrios de Puerto Rico y Panamá hace casi veinte años, responden a arraigados prejuicios. ¿Hay discos de reggaeton que son directamente abominables? Por supuesto. Como en cualquier estilo. Pero también hay discos sobresalientes, algunos incluso obras mayores, que por su calidad trascienden cualquier etiqueta que les queramos adjudicar.
Aquí, como somos gente de oídos abiertos y escasos prejuicios, seleccionamos cinco discos -mas un bonus disc– que perfectamente podrían (o quizá no, quién sabe) seducir incluso a quienes ven en el reggaeton el objeto de todos sus odios. El orden es cronológico, ojo. Quizá sea mejor empezar la escucha por el final del listado, por los más recientes: J Balvin o el propio Rauw Alejandro. Y quizá os convenzan si sois escépticos. Quién sabe.

1 – El Abayarde (Lion Records, 2002), de Tego Calderón.
Quien crea que el reggaeton es una música completamente superficial, desprovista de cualquier atisbo de crónica social, haría bien en dedicar unos minutos al histórico debut de este puertorriqueño. Un relato de orgullo racial y barrial que es perfectamente equiparable a cualquiera de las obras maestras del hip hop norteamericano. No en vano, Tego siempre tuvo alma de rapero.

2 – Barrio Fino (El Cartel Records, 2004), de Daddy Yankee
La vieja escuela del reggaeton. Si no soportas «Gasolina», uno de los grandes clásicos de aquí salidos, quizá no sea este tu disco. Pero vale la pena ir más allá de aquel single de éxito. Colaboraron Wisin & Yandel y Zion & Lennox, otros dos proyectos esenciales de la primera década del género. De la misma época (un poco anterior) es otro disco capital, el The Last Don (Universal, 2003) del puertorriqueño Don Omar.

3 – Diva (Real Music, 2003), de Ivy Queen
La Missy Elliott del reggaeton. La prueba de que es un estilo que, más allá de las acusaciones de sexismo, siempre ha generado su propio star system femenino y participa de una industria que trata por igual a mujeres y hombres, al menos en la misma cuantía que cualquier otro género musical. Ahí están también los discos de Becky G, La Sista, Mara, Carol G, Ms Nina, La Zowi, Bad Gyal o Tomasa del Real, entre muchas otras.

4 – Calle 13 (White Lion/Sony Music, 2005), de Calle 13
No es este el mejor disco del dúo puertorriqueño, pero sí es el que más se ajusta a los cánones del reggaeton, y el que expidió su primer single de éxito, aquel arrollador «Atreve-te-te». Sí que sirve para certificar que el reggaeton, como cualquier otro estilo, no tiene por qué ser un callejón sin salida. También puede ser un estupendo punto de partida: Calle 13 absorbieron cosas de la salsa, la cumbia, el tango o la electrónica en los también extraordinarios Residente o Visitante (Sony, 2007) y Los de atrás vienen conmigo (Sony, 2008).

5- Vibras (Capitol/Universal, 2018), de J Balvin
El disco que dibujó un nuevo marco para el reggaeton. El que lo maleó hasta acercarlo a algo que podemos entender, simplemente, como pop latino. O como pop global. El que expandió sus enseñanzas en un gozoso melting pot sonoro. Y sin brindar la rotunda estridencia de algunos de los clásicos del género que hemos mencionado antes, quizá excesiva para los no familiarizados con esta música: su recta final es modélica. Colaboraron como estrellas invitadas Zion & Lennox y Wisin & Yandel, pero también Carla Morrison, Anitta y… una tal Rosalía.

Bonus disc – Vice Versa (Sony, 2021), de Rauw Alejandro
Imposible escapar a «Todo de ti», una de esas canciones cuyo desconocimiento solo sería posible alegar en caso de haber vivido los últimos meses recluido en un bunker antinuclear. Y a lo mejor, ni así. Pero Vice Versa es mucho más, aunque no sea un álbum perfecto, ni mucho menos. Sí es un buen artefacto para quienes se hayan sentido algo defraudados por las últimas entregas de un J Balvin que no ha vuelto a rozar la excelencia de Vibras (2018), o para quienes no simpaticen con Bad Bunny o Maluma, porque hay en él trazas de r’n’b, dancehall y hasta ¡drum’n’bass!. Vaya, otro disco que parte del reggaeton pero va mucho más allá. Y ese es precisamente su principal valor añadido.