El joven grupo presenta cuatro canciones repletas de energía y euforia que, bajo el paraguas de Elefant Records, les convierten en uno de los grandes grupos emergentes de la escena indiepop española.

Dani, Juanjo y Andrea nacieron el mismo año (2001) y aunque en sitios distintos (Juanjo en León, Andrea en Sestao y Dani en Zaragoza), siempre han coincidido en su pueblo, Valdavida (León). Y este es el contexto sobre el que se ha construido Teleclub. Tres jóvenes que se conocen desde pequeños, y que acaban montando un grupo como parte de sus diversos divertimentos.
De hecho, al principio se dedicaban a hacer versiones, cambiando las letras por otras que acababan protagonizando sus propios amigos. Pero la cosa comenzó a tomar forma. Noches clandestinas en la terraza del único bar del pueblo alumbraron sus primeras grabaciones. Del bar, al garaje de Andrea. Y de sus primeras maquetas a Elefant Records, que comenzaron a publicar sus canciones en 2021.
Su propuesta es un indiepop pegadizo, universal, altamente tarareable y que bebe de múltiples fuentes. Desde Aiko el Grupo, Mujeres y Juniper Moon a la delicadeza pop de Cariño o Lisasinson, la capacidad de construir himnos de Go Roneo o Los Fresones Rebeldes o la energía infinita de Axalotes Mexicanos o Stereo Total. Una fusión que desemboca en bases programadas y contundencia sonora, estribillos como dianas y melodías ultra pegadizas.
Recordarás mi nombre
Todo esto lo podemos comprobar en «Recordarás mi nombre», su nuevo EP que ha sido producido por Leftee y cuyas portadas han sido firmados por Olaya Pedrayes. Esta formado por cuatro canciones de tecno-punk sólidas y adictivas llenas de energía y euforia.
Ya habíamos escuchado el tecno-pop fresco y estival, conciso y vitalista de “Al Final Del Verano”. También el espíritu festivo y, a la vez, melancólico de “El Karry”, como la resaca de un sábado inolvidable. Pero la oferta se completa con dos temas sorprendentes. “Vibrar” tira de épica y electrónica para un ejercicio de tecno-punk maravilloso y luminoso. Menudo puñado de vitaminas. Imposible no venirse arriba después de escucharla.
Y el post-punk puro y duro entra en escena gracias a “El Centro De Atención”, con una contundencia incontestable, puro despecho y rabia. Cuatro hits sólidos y adictivos que hacen de este EP, de apenas diez minutos de duración, un derroche de energía post-milenial que transmite esa euforia que se siente cuando parece que nada puede ir mal, que todo lo que importa en el mundo es ese instante.