
El músico y escritor Ricky Lavado publica un manual enciclopédico sobre el rap, que es mucho más que una guía para neófitos.
Siempre recuerdo lo mismo. Clase de tercero de BUP. Año 1989 (aproximadamente). Mi profesor de literatura hace un inciso, en vista de que algunos compañeros coleccionan vinilos, para comentarnos que, en cosa de música pop, todo está ya inventado. Todo es reciclaje. Se me ocurre contradecirle: ¿Qué me dices del hip hop? «El hip hop no tiene sentido ni recorrido fuera de los barrios deprimidos de Nueva York, que es donde nace», me replica. Fin del intercambio de pareceres. Más de tres décadas después, es bastante obvio que el buen gusto de mi profesor de literatura (le gustaban Lou Reed o Johnny Winter) no corría parejo a su aptitud como Nostradamus del Ensanche valenciano. Erró el tiro. Y de qué forma tan estrepitosa.
El hip hop, o el rap en su acepción más reduccionista, fue un fenómeno local que se extendió por todo el mundo. En todas las culturas y en todos los idiomas. Generó decenas de subestilos, un lenguaje, unos códigos comunicativos y una cultura propia, un star system singular y una industria capaz de amasar millones de euros. Es también el crisol del que surgieron géneros tan consolidados como el reggaeton y el trap. Y a nadie en su sano juicio se le ocurriría discutirle, a estas alturas, su relevancia cultural.

Todo esto queda meridiana y fantásticamente explicado en Historia del rap. Cultura hip hop y música de combate (Redbook, 2021), firmado por el músico y escritor Ricky Lavado (Barcelona, 1979). Un libro tan didáctico como exhaustivo, tan asequible para todos los públicos como completo para el adicto más adicto al género.
Un libro necesario, a todas luces, dado que no abundan los manuales sobre el tema en castellano, pese a que son miles, seguramente cientos de miles (o puede que millones) quienes simpatizan con el género desde cualquier país de habla hispana. Lo único parecido que teníamos en castellano es el sensacional Generación Hip Hop (Caja Negra, 2014), del norteamericano Jeff Chang, curiosamente un libro que no se menciona en la amplia bibliografía consultada por Lavado.
Una cultura propia
La cultura del hip hop, explica su libro, se compuso siempre por el rap, el graffiti, el breakdance, el MC y el DJ. A partir de esas premisas esenciales, y con el rebrote del movimiento Black Lives Matter en 2020 como acicate, Ricky Lavado nos cuenta con todo detalle la evolución del género desde finales de los años setenta hasta ahora, las lecciones de la vieja escuela (Run DMC, Public Enemy, NWA), la enconada rivalidad entre las costas este y oeste norteamericanas, la dicotomía entre el pendenciero gangsta rap y esa tercera vía que fue el humanismo flower power de De La Soul o Arrested Development (cuya herencia llega hasta nuestros días a través de The Roots y tantos otros), y el largo historial de antagonismos personales que acumula el hip hop a lo largo de su historia, el reguero de acusaciones cruzadas y beefs: 2Pac Shakur contra The Notorious B.I.G., Jay Z contra NAS o Kanye West contra Drake. Una historia interminable.
Mucho más que rap
Uno de los grandes valores del libro es su apertura de miras. Ni mucho menos se ciñe a una visión limitada o estereotipada del hip hop. Hay abundantes muestras de conexión con el neosoul, el r’n’b, el jazz, el trap o el reggaeton. También traza una amplia panorámica del recorrido del estilo en España, desde pioneros como Club de los Poetas Violentos hasta valores recientes como Ayax y Prok, pasando por Mala Rodríguez, Solo Los Solo, 7 Notas 7 Colores o Tote King. Y resalta también el papel pionero de mujeres como Salt n’ Peppa, Roxanne Shanté o Queen Latifah, también Missy Elliott más tarde, imprescindibles para asimilar lo que ahora hacen Megan Thee Stallion o Cardi B.
El libro, que incluye selecciones de los mejores discos de cada tramo histórico, desde finales de los setenta hasta ahora, y fichas individuales de artistas y grupos capitales, es algo más que una guía para no iniciados. Es un volumen indispensable incluso también para quienes se han criado con las rimas y los beats del rap desde su más tierna juventud y lo asumen como un lenguaje propio. No os perdáis, por cierto, la extraordinaria playlist que el autor ha confeccionado, y que reproducimos justo aquí abajo. Historia dorada.
